Entrenamiento con saltos pliométricos.
Podemos comprobar que la pliometría y el salto en profundidad es una actividad espontánea en las etapas infantiles, dado que es muy común ver a niños que en sus juegos espontáneos, saltan desde alturas superiores a su propia altura, hacia el suelo, en reiteradas oportunidades en sus juegos de tiempo libre.
Pero la precaución está puesta en el entrenamiento regular de este tipo de actividad. 
Podemos comprobar que la pliometría y el salto en profundidad es una actividad espontánea en las etapas infantiles, dado que es muy común ver a niños que en sus juegos espontáneos, saltan desde alturas superiores a su propia altura, hacia el suelo, en reiteradas oportunidades en sus juegos de tiempo libre.

Pero la precaución está puesta en el entrenamiento regular de este tipo de actividad. 

CONSIDERACIONES METODOLÓGICAS
a.- Asegurar una correcta entrada en calor y en lo posible una carga técnico- coordinativa previa al trabajo pliométrico.
b.- Las superficies de caídas deben estar especialmente previstas
c.- Respecto a la periodización de esta actividad, la duración de sus esfuerzos queda claro, debe ser muy breve, con micro y macropausas.
d.- En relación a la frecuencia semanal, los estímulos pueden administrarse diariamente, pues en 24 horas estaría totalmente recuperado después del esfuerzo.
e.- El número de series y repeticiones están sujetos a la historia deportiva del corredor.
a.- Asegurar una correcta entrada en calor y en lo posible una carga técnico- coordinativa previa al trabajo pliométrico.
b.- Las superficies de caídas deben estar especialmente previstas
c.- Respecto a la periodización de esta actividad, la duración de sus esfuerzos queda claro, debe ser muy breve, con micro y macropausas.
d.- En relación a la frecuencia semanal, los estímulos pueden administrarse diariamente, pues en 24 horas estaría totalmente recuperado después del esfuerzo.
e.- El número de series y repeticiones están sujetos a la historia deportiva del corredor.
SU CORRECTA REALIZACIÓN 
Al llegar al suelo se amortigua el impulso contra el suelo, flexionando las piernas. El aterrizaje se realiza sobre los pies. Ya durante la partida, los músculos que intervienen en el movimiento se preparan gracias a los estímulos nerviosos que aumentan su tensión y su elasticidad. La inhibición del movimiento con los músculos de las piernas permite acumular energía en los elementos elásticos de los mismos, y crear un reflejo gracias al cual se incluyen en el siguiente movimiento activo unidades motoras suplementarias. Ello estimula la eficacia del siguiente salto explosivo hacia delante y hacia arriba. La profundidad del salto obedece, según Platonov, al nivel de preparación física y a la masa del deportista, y puede oscilar entre 40 y 100 centímetros. El aterrizaje o caída, y el impulso, son óptimos con un ángulo de la articulación de la rodilla de 90º - 100º.

Al llegar al suelo se amortigua el impulso contra el suelo, flexionando las piernas. El aterrizaje se realiza sobre los pies. Ya durante la partida, los músculos que intervienen en el movimiento se preparan gracias a los estímulos nerviosos que aumentan su tensión y su elasticidad. La inhibición del movimiento con los músculos de las piernas permite acumular energía en los elementos elásticos de los mismos, y crear un reflejo gracias al cual se incluyen en el siguiente movimiento activo unidades motoras suplementarias. Ello estimula la eficacia del siguiente salto explosivo hacia delante y hacia arriba. La profundidad del salto obedece, según Platonov, al nivel de preparación física y a la masa del deportista, y puede oscilar entre 40 y 100 centímetros. El aterrizaje o caída, y el impulso, son óptimos con un ángulo de la articulación de la rodilla de 90º - 100º.
